jueves, 3 de abril de 2008
Si me abrieras la cabeza con las dos manos sentirías un ligero viento que pasa por tu rostro, pensamientos que no se entienden, cosas que dan miedo. Si me abrieras el pecho escucharías un pequeño tambor que suena impaciente. Si me abrieras los ojos verías un líquido marrón oscuro caer lentamente por mis mejillas y verías cosas que jamás viste, un bosque sin árboles, una casa sin puerta, un alma sin pena. Si abrieras mis oídos y con una navaja muy afilada los cortaras escucharías cosas que jamás escuchaste como un mimo que habla, el gemido de una monja, la palabra precisa. Si abrieras mi mano encontrarías millones de poemas, el nombre de alguna persona que siempre escribí, los dibujos raros que alguna vez quemé. Si abrieras mi cuerpo por completo verías una luz tenue, escucharías unos gritos horrendos, sentirías una muerte dolorosa. Si alguna vez abrieras mi cuerpo trozo por trozo, parte por parte te darías cuenta de como me siento y de las cosas que pienso.........pero nadie abrirá mi cuerpo, porque da miedo, porque no quiero y a la hora de morir que me quemen y así nunca nadie sentirá por mi lo que yo siento.
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